Invasiones biológicas

La introducción de especies es uno de los factores del cambio global más importantes, particularmente cuando se vuelven invasoras. Las investigaciones en Biología de las Invasiones se centran principalmente en dos aspectos: los mecanismos que favorecen o producen las invasiones y los impactos producidos por las mismas. El auge de los estudios en especies invasoras radica en los impactos negativos que producen sobre la biodiversidad nativa, los ambientes productivos y hasta la salud humana. Por ejemplo, algunas especies pueden aumentar las frecuencias naturales de incendio, cambiar el flujo de la energía en los ecosistemas, llevar a especies nativas a la extinción, ser vectores de enfermedades, entre otros.

En nuestro grupo estudiamos varias especies y procesos relacionados con las invasiones. Por ejemplo, la gramínea Bromus tectorum, de origen Euro-asiático ha sido introducida involuntariamente en América en el siglo XIX, llegando como contaminante de otras semillas. Solo en EEUU se han perdido millones de hectáreas dedicadas a la ganadería por el desplazamiento de las especies nativas palatables a causa del aumento de la frecuencia de incendios producidos por la invasión de esta gramínea. En Argentina fue registrada por primera vez en 1930. En Patagonia, zona climáticamente similar a la invadida en EEUU ha sido registrada recientemente y evaluada ya como invasora. Este proyecto dentro del Grupo de Investigación en Biología de la Conservación intenta estudiar los procesos ecológicos asociados al avance e invasión del noroeste patagónico para tratar de predecir su potencial invasor y prevenir sus impactos potenciales sobre la biodiversidad y los sistemas productivos.

Por otro lado, los la Liebre europea (Lepus europaeus) y el Conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) son dos de los Lagomorfos más ampliamente distribuidos, en particular debido a su introducción en la mayoría del hemisferio sur. Estos mamíferos de tamaño mediano cumplen roles claves en sus distribuciones nativas, proveyendo servicios ecosistémicos y fuentes de alimento para muchas especies de depredadores tope que dependen de ellos. Sin embargo, en su distribución exótica tienen la capacidad de (entre otros efectos) alterar la dieta de los depredadores, llevándolos a aumentar la competencia entre ellos; desbalancear las abundancias relativas de estos predadores y generar un fenómeno de hiper-predación sobre las presas nativas; competir directamente por recursos con herbívoros nativos; y generar pérdidas económicas a gran escala debido a los cambios en el paisaje que producen. En el GrInBiC, investigamos el efecto de estos invasores sobre los depredadores tope que habitan la Patagonia, comparando también sus roles en otras partes del mundo donde son introducidos (Oceanía) y donde son nativos (Europa), con el fin de plantear estrategias de manejo y conservación que protejan tanto a las especies nativas como a las interacciones preexistentes en la zona.

El estudio de los mecanismos de invasión y los impactos producidos por las especies invasoras generan conocimiento muy útil para el diseño de estrategias de manejo de especies exóticas y de estrategias de conservación de especies nativas frente al avance de las invasiones biológicas.