Interacciones conflictivas humanos-biodiversidad

El aumento de la población mundial ha provocado que los seres humanos colonicen gran parte de los ecosistemas de la Tierra. De esta forma, las actividades humanas, guiadas por un aumento en el desarrollo urbano, han generado un gran impacto sobre la superficie terrestre. Estos nuevos escenarios han cambiado los patrones de diversidad y distribución de especies en todo el mundo, provocando un conflicto entre el crecimiento poblacional y la conservación de los ecosistemas naturales.  La forma en que los organismos interactúan con los seres humanos es muy variable. Si bien algunas especies se adaptan y persisten a los cambios antrópicos, la mayoría presentan consecuencias negativas tales como la extinción o declive de sus poblaciones debido a la disminución del hábitat, contaminación o persecución directa, entre otras. De esta forma, comprender cuáles son los conflictos humano-vida silvestre es un desafío para la conservación de la biodiversidad. Desde el Grupo de Investigaciones de Biología de la Conservación (GrInBiC) estudiamos distintos aspectos de este conflicto con el fin de contribuir con información necesaria para minimizar los impactos negativos sobre las especies silvestres y desarrollar medidas preventivas y/o de mitigación para los diferentes conflictos existentes. En la actualidad, estamos trabajando en tres proyectos sobre dos conflictos particulares: uno asociado al uso del espacio aéreo con las aves; y dos enfocados en la producción ganadera, con aves carroñeras, depredadores terrestres y herbívoros salvajes.

El incremento en el uso del espacio aéreo por parte del ser humano está generando una preocupación creciente debido al solapamiento con la fauna voladora. Los vehículos aéreos, torres, tendidos eléctricos, aerogeneradores y los recientes “drones” en su conjunto, constituyen un constante desafío para las especies que vuelan debido, entre otras consecuencias, a la colisión con los mismos. Dentro de uno de los proyectos de este grupo el principal objetivo es evaluar los patrones del uso del espacio aéreo de grandes aves planeadoras con el fin de determinar las posibles interferencias con las estructuras humanas presentes en el mismo. El sitio de estudio, situado al noroeste de la Patagonia, además de representar un área donde las actividades recreativas en el aire están en aumento (parapentes, drones, entre otros), constituye un área con un recurso eólico altamente calificado donde se prevé la implementación de varios parques eólicos que podrían tener una grave impacto en aves que dependen de los vientos para su desplazamiento, como lo es el cóndor andino (Vultur gryphus). Complementariamente, con los datos y conclusiones obtenidos se pretende analizar distintas formas de hacer un uso sustentable del espacio aéreo con el propósito de poder establecer recomendaciones sobre su uso a los distintos sectores públicos y privados.

El segundo proyecto se encuentra enmarcado en el conflicto entre la producción ganadera extensiva y las especies silvestres de depredadores y herbívoros que se encuentran en esos sistemas. El conflicto entre productores ganaderos y depredadores nativos es una problemática presente a nivel mundial, generado por las pérdidas económicas asociadas a la depredación sobre el ganado. No obstante, el impacto real de los depredadores nativos sobre el ganado comúnmente no es cuantificado y el impacto potencial se ve fuertemente influenciado por la percepción negativa que tienen los productores sobre estas especies. Por otro lado, el conflicto entre productores y herbívoros silvestres es un problema que se encuentra escasamente cuantificado, que se asume que ocurre y raramente es considerado al momento de desarrollar herramientas de manejo integral de los sistemas productivos. En la región Patagónica, los zorros (i.e., zorro culpeo: Pseudalopex culpaeus y zorro gris: P. griseus) y el puma (Puma concolor) son las especies cuyos niveles de conflicto con humanos son más elevados. En cuanto a los herbívoros, el guanaco (Lama guanicoe) es la especie que se considera como principal competidora del ganado ovino. Sin embargo, en esta región fueron introducidas especies de caza como la liebre (Lepus europaeus), el conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) y el ciervo colorado (Cervus elaphus), que en la actualidad se encuentran en densidades muy elevadas. En particular el ciervo colorado, debido a mayores similitudes en la dieta con los ovinos pueden representar un conflicto aún mayor que el guanaco y los depredadores nativos para la producción ganadera y la sustentabilidad de la vegetación. Bajo este contexto, el objetivo principal de este proyecto consiste en cuantificar de manera precisa el impacto de los depredadores nativos y los herbívoros silvestres que tienen mayor potencial competitivo con el ganado ovino (Ovis aires) para poder orientar la toma de decisiones y evitar cualquier tipo de sesgo asociado a los intereses de los distintos sectores implicados en el manejo de estos conflictos. Esta información permitirá el desarrollo de un manejo combinado de las especies silvestres, tanto nativas como exóticas, y el ganado. La sustentabilidad económica y ambiental de estos sistemas alterados por la actividad humana depende de mantener un balance entre la producción, la dinámica de la vegetación y el impacto de la herbivoría del ganado, considerando también los efectos de la depredación y la competencia.

El tercer proyecto, enmarcado en el conflicto entre la producción ganadera y las especies silvestres, se focaliza en las aves, ya que también se ha señalado como depredador al jote cabeza negra (Coragyps atratus), a pesar de que tradicionalmente se lo considera un ave carroñera. Su presencia en grandes números en los momentos de parición y sobre los cadáveres, incita a creer que fue ésta especie la responsable de la muerte del animal, incrementando la percepción negativa sobre ella.  Por lo que el proyecto que hace frente a esta problemática, evaluará la percepción versus el impacto real en la nombrada especie. Para ello, se realizarán entrevistas a distintos grupos humanos, en principal aquellos relacionados con las actividades ganaderas, para reconocer el grado de daño económico causado por las aves carroñeras sobre el ganado, como también el accionar del hombre en respuesta a estos daños. Estos testimonios serán contrastados con observaciones en el campo, siguiendo una metodología que nos permita estimar si el grado de daño percibido se condice con el daño real producido por estas aves. De esta forma se espera obtener herramientas argumentales para mitigar el conflicto entre humanos y aves carroñeras.

Históricamente, la resolución de los conflictos humano-vida silvestre estuvo enfocada en el control de las poblaciones silvestres para reducir los daños sobre las actividades humanas, ya sean daños reales o percibidos, económicos, estéticos, sociales o políticos. Tanto la ausencia de estrategias concretas como los métodos de control han impactado fuertemente en la dinámica poblacional de muchas especies en conflicto y sobre la dinámica de las comunidades donde habitan. Desafortunadamente, no se conoce cuál es el impacto real que genera la presencia de las especies silvestres sobre las actividades humanas y en muchos casos la magnitud del daño causado por estas especies es mayoritariamente especulativo. En las últimas décadas la conservación de las especies nativas y la restauración de los ecosistemas naturales han ido tomando más relevancia a nivel mundial. Esto generó una demanda de nuevos enfoques para manejar a las especies silvestres y minimizar su impacto negativo sobre las actividades humanas y viceversa. En este contexto, los proyectos que estamos llevando a cabo dentro de esta línea de trabajo cumplen un rol clave para mitigar las consecuencias negativas de estos conflictos, tanto para la conservación de las especies, como para la sustentabilidad económica de las actividades humanas.